Humberto Moreira recibió carta de reconocimiento de parte de instructores comunitarios

Saltillo, Coahuila, Diciembre de 1995

Humberto Moreira

Delegado estatal del CONAFE

El pasado mes de septiembre asumimos el honroso cargo de Instructores Comunitarios con la convicción de poner nuestro mejor esfuerzo y toda nuestra capacidad para servir a las comunidades rurales marginadas.

Hoy, aprovechando esta época navideña, queremos compartir con usted nuestro mejor regalo de 1995: la experiencia de enseñar, convivir, ayudar y ver sonreír a niños con libros estrechados en sus brazos, la agradable vivencia de tomar la mano áspera y callosa de un campesino, ver como el rostro arrugado y quemado por el son de una anciana, se transforma y adquiere belleza cuando nos bendice y nos dice adiós con la mano. Estas experiencias que han dado sentido a nuestras vidas, insistimos, son nuestro mejor regalo.

Y queremos decirle, no con los labios, si no desde el fondo del corazón, que es ahora cuando estamos aprendiendo a vivir con responsabilidad y a convivir plenamente, ya que los jóvenes que ahora formamos parte del Consejo Nacional de Fomento Educativo creíamos que una vez concluidos nuestros estudios secundarios o medio superiores, nuestra vida iba encaminada al éxito, hacia el futuro, pero sin embargo, como todo ser humano, a veces sentíamos que faltaba algo a nuestras vidas y buscando llevar una vida más plena, descubrimos que esa plenitud sólo podríamos lograrla a través de un servicio social educativo a los demás ya que no queríamos permanecer en el egoísmo, encerrados en nuestros estudios, en nuestros hogares, en nuestras diversiones, cuando afuera había alguien que necesitaba de nuestro tiempo y de nuestros trabajo.

Todos nosotros somos semejantes a todos los jóvenes, al única diferencia es que estamos dispuestos a sacrificar nuestro tiempo y nuestros estudios para dedicarlo al servicio de los demás.

Todos nuestros compañeros instructores hemos hecho conciencia del compromiso contraído y nuestros propósito del año venidero sea nuestra principal preocupación de servir con un profundo sentido de mayor responsabilidad, amistad y compañerismo, poniendo nuestros mejor esfuerzo para ofrecer a esos niños, a esos hermanos nuestros, una enseñanza digna que los proteja, que los oriente y les dé armas suficientes para enfrentarse a los difíciles modos de vida que hoy vivimos, con nuestras participación, libre, conscientes y entusiasta.

Aprovechamos la oportunidad para desear a usted y a todo el personal que labora en CONAFE una Feliz Navidad y un prospero 1996.

Atentamente, Instructores Comunitarios de la sede de Saltillo

Sabanilla del Tapón, municipio de Parras